En el cielo hay una estrella. Y otra, y otra, y otra, y otra, y otra. Y siempre salen otras que no habíamos divisados, es lo que los diferencia del universo.
Acá siempre salen más, pero no me dan ni putas ganas de seguir encontrando más. No tengo armas tampoco.
Me voy a la estrella más cercana, a la más pequeña. De ahí me reiré de los que creen que los ilumina sólo a ellos.
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